sábado, 24 de diciembre de 2011

El gran sueño en que no he nacido


En tu memoria oscurecida
absorbida por el gran sueño
en que no he nacido
haz olvidado quien eres
tan solo eres el cuerpo azotado
por el gran sol
que te llama al mar furioso:

       ¡ven hijo mío recoje mis olas!

yo no he sido nunca
acaso la imagen que se disipa
entre las rocas, un sonido sordo
y constante
tan solo ecos
que apagan y prenden
ramajes murmurantes
en la lejanía del gran sueño

domingo, 4 de diciembre de 2011

                                           
hecha de polvo/ de noche
escondida/ tú cara triste
vestida de luces.

Hermana estrella/ hermana del
viento y la arena/ ¿porqué eres
tan blanca y tú dolor un llano
de ruinas y de aves muertas?

Pocas tristezas me han quitado el
pan de la boca/ ¿hermana, acaso
escuchas?/ ruge un león en
tinieblas destruido entre lejanías/
es el tiempo que se ha ido.

Los hombres de la Tierra


La puerta azul oscurece
es la hora lo anuncian las aves que
sobrevuelan la tierra entre
las erectas torres de cemento

habitantes
circulan en las calles
sin nombre
la lluvia y su olor invaden los ladrillos
y la tierra bajo los árboles

es el fin del mundo pero
todo vuelve a la vida
pero extrañamente
las almas de los hombres
sólo gimen
¡déjame trabajar! ¡déjame trabajar!

jueves, 24 de noviembre de 2011

I

Olvidar el dolor que conlleva el estatismo
ignorar el sol soterrando mi espalda erecta
hasta ser el polvo, el monte, el matorral,
la lámpara, la leve elevación de cemento
es que por momentos soy la tierra y el aire
respiro con las manos y las piernas
como mis viejas raíces
jamás me muevo ¡camino girando y
abriendo como solo se hacerlo
con la contingencia de la luz  y las sombras!
hasta dejar de ser mi cuerpo y volverme la carne del ojo
hasta por fin volver del instante
y a veces creo no volver nunca del instante!

domingo, 13 de noviembre de 2011

Sueñas


Sueñas, el cuarto blanco
las febriles ventanas
que suben hacía ti,
los rayos luminosos,
son nada. Somos nadie.
Ecos que a tu sueño aparecen
como monstruos pequeñitos
que tu intentas callar
las sombras que se alzan
en los recovecos donde tu escondes
asediado, perseguido
en que gritas
y nadie te escucha ir.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

                                            ( a Yreri)

La estrella se volvió
un dulce remanzo para mi memoria,
una desquebrajada tarde roja
en que pienso:
el amor es ya tantas cosas

pensar que tu fragilidad
había quebrado mi tristeza
a un punto frágil y alegre
en que desaparecía

se raja el tiempo
en que hemos sido.

domingo, 21 de agosto de 2011

Cuarto


Porq ué el humo de la noche
padecía inmóvil  junto a mi inmovilidad
por qué la jarra de agua inmóvil
por qué el cable de sangre inmóvil
y toda la noche inmovilizada
llena de voces y de puertas azotándose
entre penumbras
siempre en blanco como el monstruo
que abría mi cuerpo  en silencio
durante helados gritos tras
las malas noches.